¿Va a ejecutar una obra o parte de una obra en Portugal? Descubra qué licencia o autorización necesita su empresa extranjera para ejecutar obras en territorio nacional, de forma legal y conforme al marco jurídico portugués

En Portugal, existen cuatro vías principales a través de las cuales una empresa extranjera puede legalizar su actividad en el sector de la construcción y operar legítimamente en territorio nacional: (a) Licencia como contratista de obras públicas, (b) Licencia como contratista de obras particulares, (c) registro como contratista de obras particulares y (d) régimen en libre prestación de servicios.

Si bien todos estos regímenes tienen como base común la garantía de legalidad y de calidad técnica en la ejecución de obras, los dos primeros — la habilitación para obras públicas y la habilitación para obras particulares — imponen requisitos legales, técnicos y financieros significativamente más exigentes.

Para que una empresa extranjera pueda obtener en Portugal la licencia como contratista de obras públicas, deberá presentar una solicitud ante el IMPIC – Instituto dos Mercados Públicos, do Imobiliário e da Construção, acompañada de documentación que acredite: (i) su idoneidad, mediante la presentación del certificado del registro penal de la persona jurídica y de sus administradores, expedido tanto por las autoridades del país de origen como, en su caso, por las autoridades portuguesas; (ii) su capacidad financiera, que se evalúa conforme al valor de las obras a ejecutar, mediante la presentación de documentación contable certificada; (iii) la existencia de un seguro de accidentes de trabajo válido en territorio portugués; y (iv) la posesión de capacidad técnica suficiente. Este último requisito reviste especial importancia, ya que exige que la empresa cuente con profesionales cualificados, en particular ingenieros con formación específica y experiencia acreditada, los cuales deberán estar debidamente inscritos en el Colegio de los Ingenieros de Portugal. Esta inscripción constituye una condición legal imprescindible para el ejercicio de la actividad.

El proceso para la obtención de la licencia para la ejecución de obras particulares sigue una lógica jurídica similar, siendo también un régimen formal, pensado para empresas que desean establecerse permanentemente en Portugal y ejecutar proyectos privados de gran envergadura. Aunque es menos exigente que el régimen de obras públicas respecto a la demostración de capacidad técnica sigue requiriendo el cumplimiento de varios requisitos documentales y formales.

Por otro lado, aquellas empresas que deseen realizar únicamente obras particulares, sin un establecimiento permanente y por un período de tiempo limitado, pueden optar por regímenes simplificados. El registro como contratista de obras particulares, por ejemplo, está disponible para empresas legalmente establecidas en el Espacio Económico Europeo. Este registro permite ejecutar obras privadas en Portugal, de acuerdo con la clase y el valor de los contratos para los cuales se habilita la empresa. A diferencia de los regímenes anteriores, no se exige la acreditación de capacidad técnica ni la inscripción de ingenieros en el Colegio de los Ingenieros.

Finalmente, para empresas que deseen actuar de manera ocasional y sin intención de establecerse en territorio portugués, existe la opción del régimen de libre prestación de servicios. En este caso, es necesario presentar el certificado de registro mercantil (o documento equivalente) de la empresa extranjera y completar los formularios específicos del IMPIC. Este régimen, el más directo y menos burocrático, está limitado a la ejecución de obras particulares, por tiempo determinado.

Belzuz Abogados SLP – Sucursal en Portugal cuenta con un equipo de abogados especializado que asesora a empresas de construcción civil extranjeras durante todo el proceso, desde la identificación del régimen más adecuado, hasta la preparación y tramitación de la documentación necesaria ante las autoridades portuguesas.

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