{"id":2918,"date":"2018-10-16T22:00:00","date_gmt":"2018-10-16T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T23:00:00","slug":"abogados-especialistas-en-responsabilidad-civil-sanitaria-madrid-espana","status":"publish","type":"publicacion","link":"https:\/\/belzuz.com\/en\/publicacion\/abogados-especialistas-en-responsabilidad-civil-sanitaria-madrid-espana\/","title":{"rendered":"Vacunas: el riesgo legal de \u201cun pinchacito\u201d"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n\tEl oto&ntilde;o llega de la mano de un acusado descenso de temperaturas, lluvia, la aparici&oacute;n de las primeras gripes y c&oacute;mo no, las campa&ntilde;as<br \/>\n\tde vacunaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acto de la vacunaci&oacute;n, a simple vista, inocente y plenamente integrado en la vida ordinaria de la ciudadan&iacute;a, afecta con especial intensidad a (i) ni&ntilde;os y adolescentes (6 meses a 18 a&ntilde;os), (ii) personas mayores de 60 a&ntilde;os,<br \/>\n\ty (iii) colectivos especialmente sensibles, siendo la poblaci&oacute;n m&aacute;s intensamente afectada, ni&ntilde;os y adolescentes, objeto y raz&oacute;n de los calendarios vacunales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M&aacute;s all&aacute; de las cuestiones de &iacute;ndole psico-social que entra&ntilde;a el acto de la vacunaci&oacute;n, &eacute;ste tiene tambi&eacute;n una repercusi&oacute;n en el &aacute;mbito de la responsabilidad civil (&ldquo;RC&rdquo;) sanitaria<br \/>\n\t(en Espa&ntilde;a, de forma mayoritaria, en el &aacute;mbito de la RC sanitaria p&uacute;blica), de la que, desde el <strong><\/strong>\tde BELZUZ ABOGADOS S.L.P., somos plenamente conscientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Vacunaci&oacute;n: obligaci&oacute;n vs. libre elecci&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Espa&ntilde;a, la vacunaci&oacute;n no es un acto obligatorio, configur&aacute;ndose como un derecho y no como una obligaci&oacute;n para la ciudadan&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, es en el art&iacute;culo 43 de la Constituci&oacute;n Espa&ntilde;ola donde se reconoce el derecho a la salud y se establece un mandato a los poderes p&uacute;blicos para &ldquo;organizar y tutelar la salud p&uacute;blica&rdquo; por medio de<br \/>\n\t&ldquo;medidas preventivas&rdquo; (tales como la vacunaci&oacute;n) &ldquo;y de las prestaciones y servicios necesarios&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante lo anterior, en dos escenarios concretos, la vacunaci&oacute;n puede resultar obligatoria: (i) como requisito de acceso a determinados servicios p&uacute;blicos y (ii) como cuesti&oacute;n de salud p&uacute;blica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) Acceso a un servicio p&uacute;blico. La vacunaci&oacute;n puede constituir un requisito indispensable para acceder, por ejemplo, a un servicio p&uacute;blico como es la Educaci&oacute;n, tal y como se recordaba, por todas, en Sentencia de la Sala de<br \/>\n\tlo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de la Rioja de 2 de abril de 2002, cuando se afirmaba que: &ldquo;<em>en definitiva, cualquiera que fuera la opci&oacute;n que los padres hubieran tomado en esta materia sobre el cuidado sanitario del hijo, result&oacute; conforme a Derecho denegar la admisi&oacute;n de &eacute;ste a la Guarder&iacute;a infantil si se incumpli&oacute; el requisito del sometimiento a la vacunaci&oacute;n oficial normativamente impuesta a tal fin<\/em>&rdquo;<br \/>\n\t<span style=\"font-size: 12px;\"><strong>(1)<\/strong><\/span>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b) Protecci&oacute;n de la Salud P&uacute;blica. La vacunaci&oacute;n puede convertirse en obligatoria en determinados supuestos en los que la salud p&uacute;blica se encuentre en peligro (epidemia, pandemia&hellip;), tal y como recoge el art&iacute;culo<br \/>\n\t1 de la Ley Org&aacute;nica 3\/1986, de 14 de abril, de medidas especiales en materia de salud p&uacute;blica <strong style=\"font-size: 12px; text-align: justify;\">(2)<\/strong><strong style=\"text-align: justify;\"> <strong style=\"font-size: 12px; text-align: justify;\">(3)<\/strong><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En definitiva, someterse al acto de la vacunaci&oacute;n (en Espa&ntilde;a) <strong style=\"font-size: 12px; text-align: justify;\">(4)<\/strong>&nbsp;constituye un acto libre y voluntario de la ciudadan&iacute;a, sin que se pueda considerar como un deber<br \/>\n\tsalvo en determinados supuestos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Caracter&iacute;sticas del particular r&eacute;gimen de RC de las vacunas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de la aparente inocuidad de una vacuna, como todo medicamento, no est&aacute; exenta de efectos secundarios y reacciones adversas que, en determinados casos, han llegado a producir da&ntilde;os a los particulares e, incluso, secuelas irreversibles.<br \/>\n\tA continuaci&oacute;n, desde el <strong style=\"text-align: justify;\"><\/strong>\tde BELZUZ ABOGADOS S.L.P., analizamos las notas m&aacute;s caracter&iacute;sticas del particular r&eacute;gimen de RC de las vacunas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, es preciso se&ntilde;alar que la jurisprudencia comunitaria ha sido especialmente rigurosa a la hora de aplicar el r&eacute;gimen de protecci&oacute;n de consumidores y usuarios a los laboratorios fabricantes de vacunas, elevando el est&aacute;ndar<br \/>\n\tde seguridad exigible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea (&ldquo;TJUE&rdquo;), en reciente Sentencia de 21 de junio de 2017 (C-621\/15), en relaci&oacute;n a un caso en el que se ligaba la vacuna de la hepatitis B con la aparici&oacute;n de<br \/>\n\tesclerosis m&uacute;ltiple, la Sala conclu&iacute;a que &ldquo;<em>(&hellip;) teniendo en cuenta todas las circunstancias, dicha vacuna no ofrece la seguridad a la que una persona tiene leg&iacute;timamente derecho en el sentido del art&iacute;culo 6 de dicha Directiva, en la medida en que ocasiona un da&ntilde;o anormal y particularmente grave al paciente que, trat&aacute;ndose de un producto de esta naturaleza y habida cuenta de su funci&oacute;n, puede esperar leg&iacute;timamente un alto grado de seguridad<\/em>.&rdquo;&nbsp;<br \/>\n\t<strong style=\"font-size: 12px; text-align: justify;\">(5)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El TJUE, en la misma Sentencia, valida la aplicaci&oacute;n de un r&eacute;gimen probatorio basado en presunciones en el que no se exige certeza en la relaci&oacute;n de causalidad y seg&uacute;n el cual: &ldquo;<em>cuando la investigaci&oacute;n m&eacute;dica no ha demostrado ni refutado la existencia de una relaci&oacute;n entre la administraci&oacute;n de una vacuna y la aparici&oacute;n de la enfermedad de que padece el perjudicado, la existencia de una relaci&oacute;n de causalidad entre el defecto que se atribuye a una vacuna y el da&ntilde;o sufrido por el perjudicado se considera en todo caso probada si concurren ciertos indicios f&aacute;cticos predeterminados de causalidad<\/em>&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En s&iacute;ntesis, la jurisprudencia comunitaria es especialmente rigurosa en relaci&oacute;n al r&eacute;gimen de responsabilidad civil aplicable a las vacunas: no s&oacute;lo eleva el est&aacute;ndar de seguridad exigible sino que, adem&aacute;s, admite<br \/>\n\tla aplicaci&oacute;n de un r&eacute;gimen probatorio sustentado en presunciones sobre un nexo de causalidad del que no existe evidencia cient&iacute;fica concluyente. Con este tel&oacute;n de fondo, &iquest;cu&aacute;l es el r&eacute;gimen de responsabilidad<br \/>\n\tcivil de las vacunas en Espa&ntilde;a?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La posici&oacute;n de nuestros Tribunales es dispar y tremendamente casu&iacute;stica. En este sentido, el propio Tribunal Supremo es contradictorio en Sentencias sorprendentemente cercanas en el tiempo. As&iacute;, en Sentencia de la Sala de lo Contencioso<br \/>\n\tAdministrativo del Tribunal Supremo de 9 de octubre de 2012 (n&ordm; 6645\/2012) se afirmaba, en un supuesto en el que el paciente sufre un S&iacute;ndrome de Guillain-Barr&eacute; tras la administraci&oacute;n de la vacuna antigripal: &ldquo;el supuesto<br \/>\n\tse manifiesta como una carga social que el reclamante no tiene el deber jur&iacute;dico de soportar de manera individual, sino que ha de ser compartida por el conjunto de la sociedad (&hellip;)&rdquo; <strong style=\"font-size: 12px; text-align: justify;\">(6)<\/strong>.<br \/>\n\tEn el Fallo, se condena al Institut Catal&aacute; de la Salut (&ldquo;ICS&rdquo;) al abono de una indemnizaci&oacute;n en concepto de da&ntilde;os y perjuicios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguen esta l&iacute;nea jurisprudencial los Tribunales Superiores de Justicia de Arag&oacute;n (STSJ Arag&oacute;n de 11 de septiembre de 2015), Asturias (STSJ Asturias de 20 de febrero de 2017) y, de manera destacada, el Castilla y Le&oacute;n (sede<br \/>\n\tde Valladolid) en STSJ Castilla y Le&oacute;n de 2 de noviembre de 2012 y de 13 de noviembre de 2015.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante lo anterior, en Sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo del mismo Tribunal Supremo de 12 de septiembre de 2012 (n&ordm; 1467\/2011), supuesto de cerebelitis aguda tras la administraci&oacute;n de la vacuna de la varicela, se afirmaba:<br \/>\n\t&ldquo;(&hellip;) tampoco cabr&iacute;a apreciar antijuridicidad en la administraci&oacute;n de la vacuna: (&hellip;) circunstancia esta que (&hellip;) en su informe pericial (&hellip;) aconsejaba la administraci&oacute;n de la vacuna al ni&ntilde;o<br \/>\n\ty que, con las dem&aacute;s consideraciones que figuran en referido informe, conduce a considerar la actuaci&oacute;n m&eacute;dica como no contraria a la lex artis ad hoc (&hellip;)&rdquo;. En el Fallo, se absuelve al ICS de todo tipo de responsabilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sigue esta l&iacute;nea jurisprudencial, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, por todas, STSJ Madrid de 31 de enero de 2013.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ambas Sentencias del Tribunal Supremo discrepan en el sistema de responsabilidad aplicable (objetivo vs. cuasiobjetivo) siendo, curiosamente, coincidentes, en cuanto al r&eacute;gimen aplicable a la informaci&oacute;n previa a la vacunaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As&iacute;, en Sentencia de 9 de octubre de 2012 el Tribunal Supremo recuerda que &ldquo;la informaci&oacute;n no puede ser ilimitada o excesiva, so pena de producir el efecto contrario, atemorizante o inhibidor y que ha de ofrecerse en t&eacute;rminos<br \/>\n\tcomprensibles, claros y adaptados al usuario de la asistencia.&rdquo;. Lo que la Sentencia de 12 de septiembre de 2012 sintetizaba del similar manera: &ldquo;en fin, porque la administraci&oacute;n de la vacuna contra la varicela no integra un acto de<br \/>\n\tmedicina satisfactiva, sino curativa, en la que el consentimiento informado no alcanza a aquellos riesgos que no tienen un car&aacute;cter t&iacute;pico, por no producirse con frecuencia ni ser espec&iacute;ficos del tratamiento aplicado, siempre que<br \/>\n\ttengan car&aacute;cter excepcional (&hellip;)&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de la l&iacute;nea sostenida por el Tribunal Supremo en relaci&oacute;n a la inexistencia de un deber de informar de los riesgos at&iacute;picos de las vacunas, existe una l&iacute;nea doctrinal discrepante entre otras, la Sala de lo Contencioso<br \/>\n\tAdministrativo del TSJ de Castilla y Le&oacute;n en SSTSJ de 2 de enero de 2012&nbsp;<strong style=\"font-size: 12px; text-align: justify;\">(7)<\/strong>&nbsp;y de 13 de noviembre de 2015 <strong style=\"font-size: 12px; text-align: justify;\">(8)<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusi&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Espa&ntilde;a, el acto de la vacunaci&oacute;n es una de las medidas de prevenci&oacute;n primaria de protecci&oacute;n de la salud p&uacute;blica, que no est&aacute; exento de riesgos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el Departamento de Derecho del Seguro de Belzuz Abogados S.L.P. hemos detectado que la jurisprudencia del Tribunal Supremo se orienta hacia un principio de &ldquo;justicia social&rdquo; y de &ldquo;equidad&rdquo; de dif&iacute;cil encaje en el sistema<br \/>\n\tde responsabilidad cuasiobjetiva que se predica de la RC sanitaria p&uacute;blica. De esta forma, a pesar de que no haya mediado mala praxis m&eacute;dica en la materializaci&oacute;n de los da&ntilde;os reclamados, el Tribunal Supremo propugna indemnizar<br \/>\n\ta los particulares afectados, socializando los riesgos del desarrollo y de la protecci&oacute;n de la salud p&uacute;blica m&aacute;s all&aacute; del sistema de responsabilidad patrimonial cl&aacute;sico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante el cambio de estaci&oacute;n, ya se sabe: abr&iacute;guese bien.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify; font-size: 12px;\"><strong>(1)<\/strong> Ver tambi&eacute;n Sentencia del TSJ Catalu&ntilde;a de 28 de marzo de 2000.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; font-size: 12px;\"><strong>(2)<\/strong> Bajo presi&oacute;n coercitiva de la Ley Org&aacute;nica 4\/1981, de 1 de junio, de estados de alarma, excepci&oacute;n y sitio, de ser necesario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; font-size: 12px;\"><strong>(3)<\/strong> As&iacute; tambi&eacute;n, la Ley 33\/2011, de 4 de octubre, General de Salud P&uacute;blica, recoge la obligaci&oacute;n de las Administraciones P&uacute;blicas de promover las campa&ntilde;as de vacunaci&oacute;n como medida de prevenci&oacute;n<br \/>\n\tprimaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; font-size: 12px;\"><strong>(4)<\/strong> A diferencia de pa&iacute;ses tales como los Estados Unidos, en que la vacunaci&oacute;n es obligatoria y sistem&aacute;tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; font-size: 12px;\"><strong>(5)<\/strong> Ver tambi&eacute;n Sentencia TJUE de 5 de marzo de 2015 (C-503\/13 y C-504\/13) en la que se ampl&iacute;a el concepto &ldquo;defecto&rdquo; con el concepto &ldquo;riesgo de defecto&rdquo; afirmando que: &ldquo;en estas circunstancias,<br \/>\n\tla comprobaci&oacute;n de un posible defecto de tales productos que pertenecen a un mismo modelo o a la misma serie de producci&oacute;n permite calificar de defectuosos todos los productos de ese modelo o serie, sin que sea necesario demostrar el defecto<br \/>\n\tdel producto de que se trate&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; font-size: 12px;\"><strong>(6)<\/strong> Y contin&uacute;a: &ldquo;(&hellip;) pues as&iacute; lo impone la conciencia social y la justa distribuci&oacute;n de los muchos beneficios y los aleatorios perjuicios que dimanan de la programaci&oacute;n de las campa&ntilde;as de<br \/>\n\tvacunaci&oacute;n dirigidas a toda la poblaci&oacute;n, con las excepciones conocidas, y de modo especial a los distintos grupos de riesgos perfectamente caracterizados, pero de las que se beneficia en su conjunto toda la sociedad&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; font-size: 12px;\"><strong>(7)<\/strong> &ldquo;A parte de la literalidad del objetivo, &ldquo;deber&aacute;n recibir&rdquo;, expresivo de la singular intensidad con que la Administraci&oacute;n pretende su logro, transformando la mera voluntariedad de su inoculaci&oacute;n<br \/>\n\ten una conducta cuasiobligatoria, (&hellip;) lo que guarda congruencia con dicho objetivo y con la ausencia de informaci&oacute;n a los actores sobre el riesgo de encefalitis, excepcional pero conocido, vinculado a la inoculaci&oacute;n del virus del<br \/>\n\tsarampi&oacute;n. (&hellip;) s&iacute; hubo violaci&oacute;n del derecho de los recurrentes a poder optar por rechazar sin m&aacute;s la vacunaci&oacute;n de su hijo tras la informaci&oacute;n que la Administraci&oacute;n sanitaria pudo y debi&oacute;<br \/>\n\tsuministrarles&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; font-size: 12px;\"><strong>(8)<\/strong> &ldquo;Es por tanto obligaci&oacute;n de la administraci&oacute;n sanitaria, tanto realizar campa&ntilde;as de vacunaci&oacute;n generales o de grupos de riesgo como advertir personalmente a cada paciente de las consecuencias que<br \/>\n\tpueden derivarse de tales campa&ntilde;as de vacunaci&oacute;n. (&hellip;) no por ser estos ratos o muy raros han de ser silenciados, m&aacute;xime si la vacunaci&oacute;n era, en este caso, voluntaria.&rdquo;.<\/p>\n<\/p>\n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"featured_media":431,"template":"","categories":[],"area-de-practica":[],"publicaciones":[],"idioma-publicacion":[70],"areas-practica-publicacciones":[],"class_list":["post-2918","publicacion","type-publicacion","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","idioma-publicacion-espanol"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/publicacion\/2918","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/publicacion"}],"about":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/publicacion"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/431"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2918"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2918"},{"taxonomy":"area-de-practica","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/area-de-practica?post=2918"},{"taxonomy":"publicaciones","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/publicaciones?post=2918"},{"taxonomy":"idioma-publicacion","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/idioma-publicacion?post=2918"},{"taxonomy":"areas-practica-publicacciones","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/areas-practica-publicacciones?post=2918"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}