{"id":3021,"date":"2020-02-27T23:00:00","date_gmt":"2020-02-27T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T23:00:00","slug":"abogados-sociedades-de-gananciales-madrid-espana","status":"publish","type":"publicacion","link":"https:\/\/belzuz.com\/en\/publicacion\/abogados-sociedades-de-gananciales-madrid-espana\/","title":{"rendered":"Problem\u00e1tica de la aportaci\u00f3n de bienes privativos a la sociedad de gananciales (Parte I)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Es frecuente que un c&oacute;nyuge ponga dinero privativo para adquirir un bien ganancial o para pagar deudas a cargo de la sociedad de gananciales. En estos casos, en el momento de la liquidaci&oacute;n podr&aacute; surgir un derecho de reintegro en favor del conyugal que utiliz&oacute; su patrimonio privativo en favor de la sociedad de gananciales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el <strong><\/strong> de BELZUZ ABOGADOS S.L.P. con este articulo pretendemos despejar dudas y dar unas pinceladas en el supuesto en el que un c&oacute;nyuge, siendo propietario de un bien, decide por los motivos que sean, aportarlo a la sociedad de gananciales, de tal forma que ese bien deja de ser privativo para convertirse en ganancial. Este negocio jur&iacute;dico casi pasa desapercibido cuando el matrimonio sigue conviviendo, pero presenta una especial problem&aacute;tica cuando cesa la convivencia, se produce la separaci&oacute;n o el divorcio y tiene lugar la liquidaci&oacute;n de la sociedad de gananciales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos una vez m&aacute;s ante supuestos en los que se mezclan los bienes privativos y los bienes gananciales, y los abogados especializados en derecho de familia, entendemos que debe ser objeto de atenci&oacute;n para determinar si existe o no alg&uacute;n derecho de reintegro en el momento de poner fin a las relaciones patrimoniales entre los c&oacute;nyuges.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>REGIMEN DE SOCIEDAD DE GANACIALES<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mediante la sociedad de gananciales se hacen comunes para los c&oacute;nyuges las ganancias o beneficios obtenidos indistintamente por cualquiera de ellos, atribuidos por mitad al disolverse aquella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la sociedad de gananciales cada c&oacute;nyuge no tiene una mitad sobre bienes concretos, sino una cuota ideal equivalente a la mitad de los bienes que le corresponder&aacute;n en su momento cuando se proceda a su disoluci&oacute;n y posterior liquidaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>A. Normas generales de aplicaci&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El r&eacute;gimen de sociedad de gananciales est&aacute; regido por una serie de principios que por su especial naturaleza, dotan a los bienes y deudas del matrimonio, de unas normas que deben ser tenidas en cuenta con car&aacute;cter general a la hora de analizar los bienes privativos y los bienes gananciales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">1. Presunci&oacute;n de ganancialidad<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se presumen gananciales los bienes existentes en el matrimonio mientras no se pruebe que pertenecen privativamente al marido o la mujer. Se admite la posibilidad de que por medio de prueba en contrario, pueda acreditarse que determinados bienes no gozan de car&aacute;cter ganancial, siendo una excepci&oacute;n a la norma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As&iacute;, los bienes inmuebles adquiridos a t&iacute;tulo oneroso por uno de los c&oacute;nyuges sin expresar que adquiere para la sociedad de gananciales, se inscriben a nombre del c&oacute;nyuge adquirente con car&aacute;cter presuntamente ganancial, ello significa que si no se hace constar expresamente en el t&iacute;tulo de adquisici&oacute;n que el importe de la misma tiene car&aacute;cter privativo, se presume que el bien pertenece a la sociedad de gananciales. Y el saldo de dinero existente en cuenta indistinta o conjunta se presume ganancial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo al tratarse de una presunci&oacute;n iuris tantum, la misma puede desvirtuarse con una prueba en contrario, que debe ser expresa y cumplida, sin que basten los meros indicios o conjeturas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">2. Confesi&oacute;n de privatividad de los bienes conyugales<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para probar entre c&oacute;nyuges que determinados bienes son propios de uno de ellos, es bastante la confesi&oacute;n del otro, pero tal confesi&oacute;n por s&iacute; sola no perjudica a los herederos forzosos del confesante, ni a los acreedores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg&uacute;n ello, dicha confesi&oacute;n tiene plenos efectos en las discusiones que se puedan producir despu&eacute;s entre los c&oacute;nyuges sobre la naturaleza ganancial o privativa de determinados bienes. De ah&iacute; que en muchas escrituras de compra realizadas por uno solo de los c&oacute;nyuges, comparezca el otro para manifestar que dicho bien se adquiere con dinero privativo del comprador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, tal manifestaci&oacute;n, si fuera impugnada por los herederos o por los acreedores, no hace por s&iacute; misma prueba del car&aacute;cter privativo del bien, sino que necesariamente deber&iacute;a acreditarse con los medios de prueba que as&iacute; lo determinen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para su validez, la confesi&oacute;n debe reunir varios requisitos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">a) Que se trate de una declaraci&oacute;n de conocimiento sobre hechos personales suyos del confesante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">b) Que sobre el bien, que se reconoce privativo del otro c&oacute;nyuge, exista incertidumbre acerca de la naturaleza, de forma que no opera este efecto si el bien tiene una naturaleza ganancial o privativa claramente definida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">c) La confesi&oacute;n puede referirse al t&iacute;tulo de adquisici&oacute;n, al precio o contraprestaci&oacute;n y, de manera especial, es preciso que la confesi&oacute;n se realice durante la vigencia del matrimonio -y, por tanto, del r&eacute;gimen econ&oacute;mico de gananciales-, por lo que la confesi&oacute;n realizada por cualquiera de los que fueron c&oacute;nyuges una vez disuelto el matrimonio tendr&aacute; los efectos propios que le otorga la LEC -un efecto limitado, ya que tendr&aacute; eficacia probatoria si no lo contradice el resultado de las dem&aacute;s pruebas-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se requiere una solemnidad especial distinta de que la declaraci&oacute;n de confesi&oacute;n por ambos c&oacute;nyuges deba ser realizada en escritura p&uacute;blica, pero precisa la confesi&oacute;n o expresa ratificaci&oacute;n del otro c&oacute;nyuge.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">3. Atribuci&oacute;n de ganancialidad<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los c&oacute;nyuges pueden, de com&uacute;n acuerdo , atribuir la condici&oacute;n de gananciales a los bienes que adquieran a t&iacute;tulo oneroso durante el matrimonio, cualquiera que sea la procedencia del precio o contraprestaci&oacute;n y la forma y plazos en que se satisfaga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto produce en la pr&aacute;ctica no pocos conflictos entre los c&oacute;nyuges al entenderse que determinados bienes privativos, que han sido empleados y gastados en el matrimonio, gozan de la atribuci&oacute;n de ganancialidad, no pudiendo al finalizar la sociedad y procederse a su liquidaci&oacute;n, reclamar el importe privativo del bien o del dinero gastado en beneficio de la sociedad, es decir, en tal caso, no proceder&iacute;a su restituci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>B. Administraci&oacute;n y gesti&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En defecto de pacto en capitulaciones, la gesti&oacute;n y disposici&oacute;n de los bienes gananciales corresponde conjuntamente a ambos c&oacute;nyuges.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es frecuente la utilizaci&oacute;n de poderes notariales entre c&oacute;nyuges para la administraci&oacute;n e incluso para actos de disposici&oacute;n de bienes de la sociedad de gananciales, aunque dichos poderes suelen ser rec&iacute;procos. Lo que no es v&aacute;lido es limitar el derecho de administraci&oacute;n de uno de los c&oacute;nyuges.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El consentimiento de ambos c&oacute;nyuges puede ser expreso o t&aacute;cito, teniendo validez el prestado con posterioridad a la realizaci&oacute;n del negocio jur&iacute;dico. El consentimiento puede deducirse incluso de actuaciones de las que se infiera el conocimiento del acto y su no oposici&oacute;n expresa al mismo, lo que en algunos casos puede ser equivalente a su consentimiento t&aacute;cito. Por lo anterior, no podr&aacute; nunca disponerse por un solo c&oacute;nyuge de bienes inmuebles: venta, hipoteca o cualquier otro acto que limite la propiedad del bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo se da, como excepci&oacute;n, que s&iacute; pueda disponerse de t&iacute;tulos valores y dinero que figuren a nombre del c&oacute;nyuge titular de los mismos y esto tiene su raz&oacute;n de ser para facilitar la fluidez del tr&aacute;fico mercantil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por todo ello, cuando se est&aacute; aportando a la sociedad de gananciales bienes privativos de uno de los c&oacute;nyuges, es aconsejable hacer tal especificaci&oacute;n en escritura p&uacute;blica para que posteriormente a la liquidaci&oacute;n no se tengan problemas de clasificar los bienes que forman la misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier caso, desde el <strong style=\"text-align: justify;\"><\/strong> de Belzuz Abogados, nos ponemos a su disposici&oacute;n a la hora de elegir y organizar el r&eacute;gimen econ&oacute;mico matrimonial m&aacute;s seguro y eficaz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el inter&eacute;s y complicaci&oacute;n que suscita esta situaci&oacute;n, en un art&iacute;culo siguiente se especificar&aacute;n las calificaciones de bienes, para que quede claro, que derechos, bienes y situaciones tienen la calificaci&oacute;n de gananciales o privativos.<\/p><\/p>\n","protected":false},"featured_media":431,"template":"","categories":[],"area-de-practica":[],"publicaciones":[],"idioma-publicacion":[70],"class_list":["post-3021","publicacion","type-publicacion","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","idioma-publicacion-espanol"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/publicacion\/3021","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/publicacion"}],"about":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/publicacion"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/431"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3021"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3021"},{"taxonomy":"area-de-practica","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/area-de-practica?post=3021"},{"taxonomy":"publicaciones","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/publicaciones?post=3021"},{"taxonomy":"idioma-publicacion","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/idioma-publicacion?post=3021"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}