{"id":3274,"date":"2022-06-12T22:00:00","date_gmt":"2022-06-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T23:00:00","slug":"el-perjuicio-por-perdida-de-calidad-de-vida-en-negligencias-medicas","status":"publish","type":"publicacion","link":"https:\/\/belzuz.com\/en\/publicacion\/el-perjuicio-por-perdida-de-calidad-de-vida-en-negligencias-medicas\/","title":{"rendered":"El perjuicio por perdida de calidad de vida en negligencias m\u00e9dicas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">A la hora de llevar a cabo la cuantificaci&oacute;n de las reclamaciones por negligencias m&eacute;dicas la Ley 35\/2015 cuenta, entre otros par&aacute;metros, con el del perjuicio por p&eacute;rdida de calidad de vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, la Ley 35\/2015, en su art&iacute;culo 107 establece que &ldquo;<em>la indemnizaci&oacute;n por p&eacute;rdida de calidad de vida tiene por objeto compensar el perjuicio moral particular que sufre la v&iacute;ctima por las secuelas que impiden o limitan su autonom&iacute;a personal para realizar las actividades esenciales en el desarrollo de la vida ordinaria o su desarrollo personal mediante actividades espec&iacute;ficas<\/em>&rdquo;, es decir, se va a valorar en que medida la negligencia m&eacute;dica sufrida ha ocasionado unas secuelas que limitan la autonom&iacute;a personal del paciente o su capacidad para llevar a cabo actividades de desarrollo personal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As&iacute; pues, el art&iacute;culo 108 diferencia varios grados de perjuicio moral por p&eacute;rdida de calidad de vida, existiendo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1&ordm;<\/strong> El perjuicio muy grave, que &ldquo;<em>es aqu&eacute;l en el que el lesionado pierde su autonom&iacute;a personal para realizar la casi totalidad de actividades esenciales en el desarrollo de la vida ordinaria<\/em>&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, el paciente no podr&aacute; llevar a cabo por s&iacute; solo casi la totalidad de actividades esenciales humanas, tales como comer, vestirse o lavarse, es decir, ser&aacute; dependiente para casi todas las actividades b&aacute;sicas de la vida diaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2&ordm;<\/strong> El perjuicio grave se reconoce cuando &ldquo;<em>el lesionado pierde su autonom&iacute;a personal para realizar algunas de las actividades esenciales en el desarrollo de la vida ordinaria o la mayor parte de sus actividades espec&iacute;ficas de desarrollo personal. El perjuicio moral por la p&eacute;rdida de toda posibilidad de realizar una actividad laboral o profesional tambi&eacute;n se considera perjuicio grave<\/em>&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, el perjuicio grave implica que el paciente no podr&aacute; realizar por s&iacute; solo alguna de las actividades b&aacute;sicas de la vida diaria o la mayor parte de sus actividades de desarrollo personal, incluyendo la posibilidad de desempe&ntilde;ar actividad laboral alguna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta categor&iacute;a podr&aacute; reconocerse a quienes, por ejemplo, sufran secuelas que les impidan realizar actividades de ocio y\/o no puedan trabajar en absoluto y obtengan una declaraci&oacute;n de incapacidad permanente absoluta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3&ordm;<\/strong> El perjuicio moderado implica que &ldquo;<em>el lesionado pierde la posibilidad de llevar a cabo una parte relevante de sus actividades espec&iacute;ficas de desarrollo personal. El perjuicio moral por la p&eacute;rdida de la actividad laboral o profesional que se ven&iacute;a ejerciendo tambi&eacute;n se considera perjuicio moderado<\/em>&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como podemos observar, el perjuicio moderado se reconocer&aacute; cuando el paciente no pueda llevar a cabo una parte relevante de sus actividades de ocio y\/o no pueda desempe&ntilde;ar su profesi&oacute;n habitual a causa de las secuelas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un ejemplo muy claro puede ser el de un gru&iacute;sta que, a consecuencia de una negligencia m&eacute;dica no pueda seguir desempe&ntilde;ando su profesi&oacute;n y pase a realizar tareas administrativas o de otra &iacute;ndole.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>4&ordm;<\/strong> El perjuicio leve se reconoce cuando &ldquo;<em>el lesionado con secuelas de m&aacute;s de seis puntos pierde la posibilidad de llevar a cabo actividades espec&iacute;ficas que tengan especial trascendencia en su desarrollo personal. El perjuicio moral por la limitaci&oacute;n o p&eacute;rdida parcial de la actividad laboral o profesional que se ven&iacute;a ejerciendo se considera perjuicio leve con independencia del n&uacute;mero de puntos que se otorguen a las secuelas<\/em>&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, se tratar&iacute;a de secuelas con cierta relevancia, que impidan llevar a cabo actividades espec&iacute;ficas, como el de una persona aficionada a jugar al f&uacute;tbol que, resultado de la secuela, no pueda seguir practic&aacute;ndolo, pero si que pueda hacer otros deportes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se produce una negligencia m&eacute;dica, a la hora de llevar a cabo la valoraci&oacute;n de existencia de alguna de las categor&iacute;as de perjuicio moral anteriormente se&ntilde;alada, es importante conocer cada uno de los aspectos y circunstancias del paciente para realizar una correcta evaluaci&oacute;n de su grado de perjuicio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Si sospechas que has sufrido una negligencia m&eacute;dica, contacta con nosotros, queremos ayudarte.<\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"featured_media":431,"template":"","categories":[],"area-de-practica":[],"publicaciones":[],"idioma-publicacion":[70],"areas-practica-publicacciones":[],"class_list":["post-3274","publicacion","type-publicacion","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","idioma-publicacion-espanol"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/publicacion\/3274","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/publicacion"}],"about":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/publicacion"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/431"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3274"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3274"},{"taxonomy":"area-de-practica","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/area-de-practica?post=3274"},{"taxonomy":"publicaciones","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/publicaciones?post=3274"},{"taxonomy":"idioma-publicacion","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/idioma-publicacion?post=3274"},{"taxonomy":"areas-practica-publicacciones","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/areas-practica-publicacciones?post=3274"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}