{"id":3371,"date":"2023-04-17T22:00:00","date_gmt":"2023-04-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T23:00:00","slug":"la-accion-individual-de-responsabilidad-del-administrador-de-una-sociedad","status":"publish","type":"publicacion","link":"https:\/\/belzuz.com\/en\/publicacion\/la-accion-individual-de-responsabilidad-del-administrador-de-una-sociedad\/","title":{"rendered":"La Acci\u00f3n Individual de Responsabilidad del Administrador de una Sociedad."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El pasado 17 de febrero se dict&oacute; la Sentencia 147\/2023 por la Audiencia Provincial de Madrid y, a colaci&oacute;n de esta, hacemos un breve repaso sobre las caracter&iacute;sticas normativas y jurisprudenciales m&aacute;s destacadas de la Acci&oacute;n Individual de Responsabilidad del Administrador Social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Desarrollo normativo.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La figura de la Acci&oacute;n Individual de Responsabilidad del Administrador de una Sociedad est&aacute; regulada en el Cap&iacute;tulo V de nuestra Ley de Sociedades de Capital donde se regula la responsabilidad de los administradores de una sociedad en casos de actos u omisiones realizados por los mismos. Si bien, inicialmente a lo largo de este Cap&iacute;tulo se habla de la Acci&oacute;n Social de Responsabilidad frente al Administrador de la Sociedad, posteriormente en el art&iacute;culo 241, la Ley de Sociedades de Capital nos indicar&aacute; lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&ldquo;Quedan a salvo las acciones de indemnizaci&oacute;n que puedan corresponder a los socios y a los terceros por actos de administradores que lesionen directamente los intereses de aquellos.&rdquo;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;Es decir, que la Ley de Sociedades de Capital prev&eacute; dos supuestos en los cuales se puede exigir responsabilidad a un administrador por sus actos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Acci&oacute;n Social de Responsabilidad del Administrador Social<\/span>: En la cual se exige responsabilidad al administrador por la propia sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Acci&oacute;n Individual de Responsabilidad del Administrador Social<\/span>: En la cual se exige responsabilidad por un particular o un socio que haya sido directamente perjudicado por la actuaci&oacute;n del administrador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Desarrollo posterior<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez aclarada la anterior diferenciaci&oacute;n, podemos coincidir todos en que el art&iacute;culo 241 de la Ley de Sociedades de Capital resulta algo escueto, motivo por el cual este ha tenido que ser desarrollado jurisprudencialmente. Es por eso, por el que venimos a comentar esta Sentencia 147\/2023 de la Audiencia Provincial de Madrid, la cual compila aspectos que desarrollan esta Acci&oacute;n Individual de Responsabilidad del Administrador Social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta Sentencia se indica c&oacute;mo una empresa A reclam&oacute; una serie de cantidades debidas a una empresa B en el marco de un contrato de suministros (la empresa A entregaba mercanc&iacute;as a la empresa B y esta &uacute;ltima le pagaba por ello). Iniciado el procedimiento, se pudo comprobar que esta empresa B no hab&iacute;a presentado las cuentas anuales desde el ejercicio 2013 y no hab&iacute;a notificado su cambio de domicilio, desapareciendo completamente sin haberse ordenado su liquidaci&oacute;n y disoluci&oacute;n. Es por esto &uacute;ltimo por lo que se decidi&oacute; entablar Acci&oacute;n Individual de Responsabilidad contra el administrador de la sociedad B.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, la Sentencia de primera instancia desestima la demanda interpuesta frente al administrador al considerar que no existe un <span style=\"text-decoration: underline;\">nexo causal entre la actividad de omisi&oacute;n del administrador y el perjuicio causado<\/span> debiendo estar este <span style=\"text-decoration: underline;\">justificado<\/span>, siendo estos dos, requisitos adicionales que han de cumplirse para poder entablar la Acci&oacute;n Individual de Responsabilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta Sentencia fue objeto de recurso de apelaci&oacute;n y, en este caso, la Audiencia Provincial le dio la raz&oacute;n a la recurrente ya que, si bien indica que sigue sin poder mostrarse de forma justificada que el no dep&oacute;sito de las cuentas o el cambio de domicilio vayan aparejados al da&ntilde;o causado, s&iacute; considera que se ha justificado el nexo causal entre el hecho de haber desaparecido completamente sin haber dejado rastro alguno y sin haber realizado la liquidaci&oacute;n y disoluci&oacute;n de la sociedad y el perjuicio econ&oacute;mico causado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En definitiva, para poder entender y aplicar correctamente la Acci&oacute;n Individual de Responsabilidad del Administrador Social, no debemos estar &uacute;nicamente a lo que nos indica la Ley de Sociedades de Capital, sino que tambi&eacute;n hemos de tener en cuenta lo que marca la jurisprudencia; esto es, que haya un nexo entre el da&ntilde;o producido y la conducta del administrador y que esto est&eacute; lo suficientemente justificado en el ejercicio de la acci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hab&eacute;is podido comprobar en esta publicaci&oacute;n, a veces un precepto legal que en principio podr&iacute;a parecer simple, se puede terminar complicando por el desarrollo que el mismo haya ha venido recibiendo con el tiempo por parte de los Tribunales.  cuenta con un equipo que est&aacute; al corriente de todas las novedades legales que se van produciendo en el mercado y evoluciona con las mismas. Por ello, no dudes en  para cualquier duda que pueda surgir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span>&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><\/p>\n","protected":false},"featured_media":431,"template":"","categories":[],"area-de-practica":[],"publicaciones":[],"idioma-publicacion":[70],"areas-practica-publicacciones":[],"class_list":["post-3371","publicacion","type-publicacion","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","idioma-publicacion-espanol"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/publicacion\/3371","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/publicacion"}],"about":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/publicacion"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/431"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3371"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3371"},{"taxonomy":"area-de-practica","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/area-de-practica?post=3371"},{"taxonomy":"publicaciones","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/publicaciones?post=3371"},{"taxonomy":"idioma-publicacion","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/idioma-publicacion?post=3371"},{"taxonomy":"areas-practica-publicacciones","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/areas-practica-publicacciones?post=3371"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}