{"id":3400,"date":"2023-06-25T22:00:00","date_gmt":"2023-06-25T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T23:00:00","slug":"los-alimentos-entre-parientes-la-obligacion-legal-de-alimentos","status":"publish","type":"publicacion","link":"https:\/\/belzuz.com\/en\/publicacion\/los-alimentos-entre-parientes-la-obligacion-legal-de-alimentos\/","title":{"rendered":"Los alimentos entre parientes: la obligaci\u00f3n legal de alimentos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">No es infrecuente que personas mayores que viene a nuestro despacho, nos consulten si tienen derecho a que sus hijos les ayuden econ&oacute;micamente en momentos de precariedad y les explicamos que s&iacute;, que los alimentos entre parientes abarcan conceptos que van m&aacute;s all&aacute; del mero alimento o vestido y representan una pretensi&oacute;n eminentemente familiar, a la que afectan consideraciones de inter&eacute;s p&uacute;blico o social. Sobre esta obligaci&oacute;n vamos a centrar nuestro art&iacute;culo y desde el  de , vamos a profundizar en sus requisititos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo primero que tenemos que conocer es qu&eacute; son los alimentos entre parientes. El C&oacute;digo Civil espa&ntilde;ol, en su art&iacute;culo 142 define como alimentos todo aquello necesario para el sustento, habitaci&oacute;n, vestido y asistencia m&eacute;dica. No hablamos de pensi&oacute;n de alimentos a hijos, sino de los alimentos que se pueden pedir a familiares en atenci&oacute;n a la necesidad o situaci&oacute;n precaria en la que se encuentra el familiar que solita los alimentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi&eacute;n se incluyen dentro de los alimentos, la educaci&oacute;n e instrucci&oacute;n cuando se trate de menores o mayores de edad que no han terminado su formaci&oacute;n, e incluso los gastos de embarazo y parto si no est&aacute;n cubiertos de otra forma<\/p>\n<p><strong>Personas obligadas a prestarse alimentos<\/strong><\/p>\n<p>Conforme establece el art. 143 C&oacute;digo Civil , est&aacute;n obligados rec&iacute;procamente a darse alimentos las siguientes Personas:<\/p>\n<p><strong>1&ordm; Los c&oacute;nyuges<\/strong>, aunque se encuentren separados de hecho o en virtud de sentencia judicial firme ya que, la condici&oacute;n de c&oacute;nyuges no desaparece por el hecho de que, judicialmente se hubiera decretado la separaci&oacute;n del matrimonio, sino que subsiste, aunque los esposos se encuentren separados, tanto si la separaci&oacute;n es de hecho como si ha sido decretada mediante resoluci&oacute;n judicial y, por tanto, en esta situaci&oacute;n, permanece con eficacia rec&iacute;proca la deuda alimenticia entre c&oacute;nyuges.<br \/>En las parejas de hecho esta obligaci&oacute;n, para ser exigible, deber&aacute; haber sido pactada expresamente por los que convivan juntos.<\/p>\n<p><strong>2&ordm; Los descendientes:<\/strong> hijos y nietos.<\/p>\n<p><strong>3&ordm; Los ascendientes:<\/strong> padres y abuelos.<\/p>\n<p><strong>4&ordm; Los hermanos:<\/strong> s&oacute;lo se deben los auxilios necesarios para la vida cuando los necesiten por cualquier causa que no sea imputable al alimentista y se extender&aacute;n, en su caso, a los que precisen para su educaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Orden para reclamar alimentos entre parientes:<\/strong><\/p>\n<p>La reclamaci&oacute;n de alimentos, cuando proceda y sean dos o m&aacute;s los obligados a prestarlos, se har&aacute; por el orden que establece el art. 144 C&oacute;digo Civil:<\/p>\n<p><strong>1&ordm; Al c&oacute;nyuge.<\/strong><\/p>\n<p><strong>2&ordm; A los descendientes de grado m&aacute;s pr&oacute;ximo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>3&ordm; A los ascendientes, tambi&eacute;n de grado m&aacute;s pr&oacute;ximo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>4&ordm; A los hermanos<\/strong>, pero estando obligados en &uacute;ltimo lugar los que s&oacute;lo sean uterinos o consangu&iacute;neos.<\/p>\n<p>Entre los descendientes y ascendientes se regular&aacute; la gradaci&oacute;n por el orden en que sean llamados a la sucesi&oacute;n leg&iacute;tima de la persona que tenga derecho a los alimentos.<\/p>\n<p>&nbsp;<strong>Forma de contribuir a la obligaci&oacute;n de alimentos<\/strong><\/p>\n<p>El art. 145 C&oacute;digo Civil configura la obligaci&oacute;n de prestar alimentos como una obligaci&oacute;n mancomunada y divisible al establecer que, cuando recaiga sobre dos o m&aacute;s personas esta obligaci&oacute;n, se repartir&aacute; entre ellas el pago de la pensi&oacute;n, pero no por partes iguales sino en cantidad proporcional a su caudal respectivo.<\/p>\n<p>No se trata, por tanto, de una deuda de car&aacute;cter solidario, lo que se ve reforzado con el p&aacute;rrafo segundo del art. 145 C&oacute;digo Civil seg&uacute;n el cual, en caso de urgente necesidad y por circunstancias especiales, podr&aacute; el Juez obligar a una sola de ellas a que los preste provisionalmente, sin perjuicio de su derecho a reclamar de los dem&aacute;s obligados la parte que les corresponda.<\/p>\n<p><strong>La cuant&iacute;a de la pensi&oacute;n de alimentos depende de dos circunstancias:<\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&bull; De los ingresos de la persona que est&aacute; obligada a abonarlos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&bull; De las necesidades del beneficiario o de la persona a quien deben abonarse.<\/p>\n<p>En la legislaci&oacute;n espa&ntilde;ola no existe ning&uacute;n baremo obligatorio al que deba ajustarse el juez a la hora de fijar la pensi&oacute;n de alimentos. Puede, por tanto, concretar su cuant&iacute;a conforme a su criterio, pero siempre dentro de los m&aacute;rgenes legales.<\/p>\n<p>Posteriormente, la cuant&iacute;a de la pensi&oacute;n de alimentos se podr&aacute; incrementar o reducir en funci&oacute;n de las necesidades del beneficiario y del incremento o disminuci&oacute;n de los recursos econ&oacute;micos del que debe satisfacer la pensi&oacute;n.<\/p>\n<p>La obligaci&oacute;n de prestar alimentos nace cuando surge la necesidad de los mismos, pero no es exigible hasta que no se interpone la correspondiente demanda judicial solicitando su establecimiento.<\/p>\n<p><strong>La pensi&oacute;n de alimentos puede satisfacerse de dos formas:<\/strong><\/p>\n<p>Mediante el pago de una pensi&oacute;n mensual.<\/p>\n<p>Manteniendo en casa del obligado a prestarlos a quien los solicite, en los casos en los que esto sea posible.<\/p>\n<p><strong>La obligaci&oacute;n de prestar alimentos: &iquest;cu&aacute;ndo empieza y termina?<\/strong><\/p>\n<p>La obligaci&oacute;n de dar alimentos ser&aacute; exigible desde que los necesitare, para subsistir, la persona que tenga derecho a percibirlos; pero no se abonar&aacute;n sino desde la fecha en que se interponga la demanda.<\/p>\n<p>La obligaci&oacute;n de suministrar alimentos cesa con la muerte del obligado, aunque los prestase en cumplimiento de una sentencia firme.<\/p>\n<p>Cesar&aacute; tambi&eacute;n la obligaci&oacute;n de dar alimentos:<\/p>\n<p>1.- Cuando la fortuna del obligado a darlos se hubiere reducido hasta el punto de no poder satisfacerlos sin desatender sus propias necesidades y las de su familia.<\/p>\n<p>2.- Cuando el alimentista pueda ejercer un oficio, profesi&oacute;n o industria, o haya adquirido un destino o mejorado de fortuna, de suerte que no le sea necesaria la pensi&oacute;n alimenticia para su subsistencia.<\/p>\n<p>3.- Cuando el alimentista, sea o no heredero forzoso, hubiere cometido alguna falta de las que dan lugar a la desheredaci&oacute;n.<\/p>\n<p>4.-Cuando el alimentista sea descendiente del obligado a dar alimentos y la necesidad de aqu&eacute;l provenga de mala conducta o de falta de aplicaci&oacute;n al trabajo, mientras subsista esta causa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, comentar que el derecho a reclamar alimentos no es renunciable ni transmisible a un tercero el derecho a los alimentos. Tampoco pueden compensarse con lo que el alimentista deba al que ha de prestarlos. Pero podr&aacute;n compensarse y renunciarse las pensiones alimenticias atrasadas, y transmitirse a t&iacute;tulo oneroso o gratuito el derecho a demandarlas.<\/p>\n<p>En resumen, dadas sus caracter&iacute;sticas, estamos ante una instituci&oacute;n que se mueve entre las obligaciones morales y las legales.<\/p>\n<p>&nbsp;Las caracter&iacute;sticas fundamentales de la instituci&oacute;n de que tratamos son las siguientes:<\/p>\n<p><strong>Su imperatividad<\/strong>; no podemos disponer de ella, la obligaci&oacute;n legal de alimentos se trata de una liberalidad que impone la ley a una persona, a favor de otra, de los medios necesarios para la subsistencia de esta.<\/p>\n<p><strong>Es un derecho personal&iacute;simo<\/strong>, lo que se manifiesta en que es intransmisible e irrenunciable, en que no cabe transacci&oacute;n, as&iacute; como en que se extingue por muerte del acreedor o deudor. Del mismo modo, el cr&eacute;dito por alimentos es inembargable.<\/p>\n<p><strong>Su reciprocidad<\/strong>: uno los presta y otro los necesita; est&aacute;n obligados rec&iacute;procamente a darse alimentos los c&oacute;nyuges, los ascendientes, los descendientes y los hermanos siempre que uno de ellos lo necesite por cualquier causa que no sea imputable al alimentista.<\/p>\n<p><strong>Su variabilidad<\/strong>, pues la cuant&iacute;a de la misma var&iacute;a en funci&oacute;n de las posibilidades del alimentante y de las necesidades del alimentista.<\/p>\n<p><strong>Su imprescriptibilidad<\/strong>, de manera que no se extingue, aunque no se ejercite cuando concurran los presupuestos de exigibilidad, lo que deriva tanto de su car&aacute;cter de facultad, como de su vinculaci&oacute;n con las efectivas necesidades vitales del alimentista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En cualquier caso, desde el <strong>&nbsp;de <\/strong>, nos ponemos a su disposici&oacute;n para solventar cualquier duda que le pueda surgir, si entiende que tiene derecho a la reclamaci&oacute;n de alimentos entre parientes o que no est&aacute; obligado a darlos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<\/p><\/p>\n","protected":false},"featured_media":431,"template":"","categories":[],"area-de-practica":[],"publicaciones":[],"idioma-publicacion":[70],"areas-practica-publicacciones":[],"class_list":["post-3400","publicacion","type-publicacion","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","idioma-publicacion-espanol"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/publicacion\/3400","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/publicacion"}],"about":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/publicacion"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/431"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3400"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3400"},{"taxonomy":"area-de-practica","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/area-de-practica?post=3400"},{"taxonomy":"publicaciones","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/publicaciones?post=3400"},{"taxonomy":"idioma-publicacion","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/idioma-publicacion?post=3400"},{"taxonomy":"areas-practica-publicacciones","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/areas-practica-publicacciones?post=3400"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}