{"id":2803,"date":"2017-03-01T23:00:00","date_gmt":"2017-03-01T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T23:00:00","slug":"abogados-especialistas-distribucion-dividendos-sociedades-capital-no-cotizadas","status":"publish","type":"publicacion","link":"https:\/\/belzuz.com\/pt\/publicacion\/abogados-especialistas-distribucion-dividendos-sociedades-capital-no-cotizadas\/","title":{"rendered":"Distribuci\u00f3n obligatoria de dividendos en las sociedades de capital no cotizadas (parte II)"},"content":{"rendered":"<p>\n\tConviene se&ntilde;alar que, con anterioridad a la promulgaci&oacute;n del art&iacute;culo 348 Bis LSC, ha habido numerosa jurisprudencia<br \/>\n\tsobre abuso de derecho por parte de las mayor&iacute;as que de forma reiterada se negaban a repartir beneficios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, el Tribunal Supremo, partiendo de la distinci&oacute;n entre el derecho abstracto del accionista a participar en los beneficios sociales y el derecho concreto que deviene una vez sea determinado por la junta genral, ha sentado jurisprudencia<br \/>\n\ten el sentido de que el derecho abstracto permite ejercitar la acci&oacute;n de nulidad contra los acuerdos sociales que de forma sistem&aacute;tica y sin justificaci&oacute;n impiden el reparto de dividendos a favor de los socios como derecho esencial<br \/>\n\tde la propia acci&oacute;n o participaci&oacute;n social. En s&iacute;ntesis, como deja sentada la sentencia del Tribunal Supremo de 26 de mayo de 2005, &ldquo;privar al socio minoritario sin causa acreditada alguna, de sus derecho a percibir los beneficios<br \/>\n\tsociales obtenidos y proceder a su retenci&oacute;n sistem&aacute;tica&hellip; se presenta a todas luces como actuacion abusiva que no puede dejar de obtener el amparo de los Tribunales, pues se tratga de una actitud impeditiva afectada de notoria ilicitud,<br \/>\n\tque justifica la impugnaci&oacute;n promovida y estimada del acuerdo de aplicaci&oacute;n del resultado&hellip;&rdquo;. En este caso que trata la sentencia citada, al ser un acuerdo contrario al reparto de dividendos que se ven&iacute;a repitiendo de<br \/>\n\tforma reiterada en la sociedad, sin cusa que lo justifique, se considera que existe un claro abuso de derecho, al dejar vac&iacute;o de contenido el derecho del socio a recibir beneficios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la mayor parte de los pronunciamientos judiciales que citamos, anteriores al art&iacute;culo 348 Bis LSC que se analiza, los Tribunales consideraban que solo deb&iacute;an pronunciarse sobre la nulidad del acuerdo impeditivo del reparto de beneficios<br \/>\n\ty, acordada la misma, sigue siendo competencia de la junta el reparto de beneficios y, no necesariamente en el cien por cien de todos los beneficios, pues la junta general, justific&aacute;ndolo debidamente, puede decidir que el porcentaje a repartir<br \/>\n\tsea inferior y el resto se destine a reservas. Tambi&eacute;n es de se&ntilde;alar que, bajo esta jurisprudencia, cualquier justificaci&oacute;n m&iacute;nimamente razonable del acuerdo contrario al reparto ha sido suficiente para no declarar nulo dicho<br \/>\n\tacuerdo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El panorama a trav&eacute;s de la norma del art&iacute;culo 348 Bis LSC que comentamos, cambia de una forma sustancial. Al amparo de esta norma, se establece una v&iacute;a de salida (el derecho de separaci&oacute;n de la sociedad) al socio que podr&aacute;<br \/>\n\tdesvincularse de la sociedad obteniendo el valor razonable de su cuota social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, esta norma, en principio plausible al venir a dar soluci&oacute;n a una situaci&oacute;n de abuso por partes de las mayor&iacute;as, presenta una serie de problemas pr&aacute;cticos, habiendo sido muy criticada por falta de calidad t&eacute;cnica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primer lugar, hay que tener en cuenta que la norma solo exige, para su aplicaci&oacute;n, que la sociedad lleve inscrita cinco a&ntilde;os en el Registro Mercantil, o sea, que tendr&iacute;a lugar la aplicaci&oacute;n, como se&ntilde;alamos en el comentario<br \/>\n\tdel mes anterior, respecto de los resultados del quinto ejercicio, cuya distribuci&oacute;n se acuerda durante el siguiente, es decir, durante el sexto. La cr&iacute;tica en cuanto al presente requisito se ha centrado en que la norma no exige la negativa<br \/>\n\treiterada al reparto de dividendos manifestada durante ejercicios anteriores (lo que ser&iacute;a un exponente mucho m&aacute;s claro de vinculaci&oacute;n opresiva), ni tampoco exige la falta de justificaci&oacute;n econ&oacute;mica de la falta del<br \/>\n\treparto. En este sentido, a la vista de la literalidad del precepto, se puede dar el caso de tener que repartir un tercio de los beneficios todos los a&ntilde;os, ocasionando por ejemplo, problemas de tesorer&iacute;a, endeudamiento y otros, hasta el<br \/>\n\tpunto de que algunos juristas han llegado a decir que podr&iacute;a producirse el efecto contrario, es decir, la &ldquo;tiran&iacute;a de la minor&iacute;a&rdquo; (Ib&aacute;&ntilde;ez Garc&iacute;a).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro problema se suscita tambi&eacute;n al disponer el art&iacute;culo, como requisito para ejercitar el derecho de separaci&oacute;n del socio minoritario, que &ldquo;hubiera votado a favor de la distribuci&oacute;n de beneficios sociales.&rdquo; La<br \/>\n\tinterpretaci&oacute;n estricta de este requisito podr&iacute;a llevar a situaciones absurdas (SAP Barcelona 23-3-2015), por ejemplo, si la propuesta de aplicaci&oacute;n del resultado es a reservas, el socio nunca podr&aacute; votar a favor del reparto<br \/>\n\tde beneficios. Por tanto, habr&aacute; que entender que cumple el requisito tambi&eacute;n el socio que haya votado en contra de una propuesta que no cumpla con el reparto m&iacute;nimo del tercio de los beneficios. Recordamos que, por tanto, no podr&aacute;n<br \/>\n\tpretender la aplicaci&oacute;n de este art&iacute;culo los socios no asistentes a la junta, los morosos de dividendos pasivos, los que se hubieren abstenido ni los titulares de t&iacute;tulos sin derecho a voto. S&iacute; podr&aacute;n solicitar el amparo<br \/>\n\tlos socios que hayan sido ileg&iacute;timamente privados de su derecho de voto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuesti&oacute;n a interpretar y, por tanto, generadora de pol&eacute;micas, es la de qu&eacute; se entiende por &ldquo;beneficios propios de la explotaci&oacute;n del objeto social&rdquo; &uacute;nicos beneficios que deben computarse a la hora de aplicar<br \/>\n\tel art&iacute;culo 348 bis LSC. En este punto, la SAP de Barcelona de 23 de marzo de 2015 es bastante esclarecedora por lo que se cuenta ya con un precedente interesante; de acuerdo con esta Sentencia, ser&aacute;n los denominados beneficios extraordinarios<br \/>\n\tlos que deban excluirse del alcance del reparto ordenado por el art&iacute;culo 348 bis LSC. Dicha sentencia considera como beneficios extraordinarios, los beneficios at&iacute;picos o ajenos a la actividad t&iacute;pica de la empresa, que adem&aacute;s<br \/>\n\ttendr&aacute;n que ser de cuant&iacute;a significativa en relaci&oacute;n con el importe neto de la cifra de negocio y tener su origen en operaciones que no se produzcan con frecuencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se pueden plantear adem&aacute;s otras cuestiones interesantes, como por ejemplo, si es posible un pacto estatutario o incluso para-social y cu&aacute;les ser&iacute;an los requisitos para su adopci&oacute;n, en pos de la exclusi&oacute;n o restricci&oacute;n<br \/>\n\tdel derecho de separaci&oacute;n establecido por el art&iacute;culo examinado, pero dada la finalidad (informativa) de este comentario no debemos extendernos en demas&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda, la aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 348 Bis de la LSC dar&aacute; lugar a dudas, interpretaciones y disquisiciones. En el Departamento de Derecho Mercantil de Belzuz Abogados seguimos con dedicaci&oacute;n la evoluci&oacute;n de esta cuesti&oacute;n<br \/>\n\tjur&iacute;dica en aras a ofrecer a nuestros clientes los mejores consejos y asesoramiento sobre la problem&aacute;tica del reparto obligatorio de beneficios en las sociedades no cotizadas.<\/p>\n<\/p><\/p>\n","protected":false},"featured_media":431,"template":"","categories":[],"area-de-practica":[],"publicaciones":[],"idioma-publicacion":[70],"areas-practica-publicacciones":[],"class_list":["post-2803","publicacion","type-publicacion","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","idioma-publicacion-espanol"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/publicacion\/2803","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/publicacion"}],"about":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/types\/publicacion"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media\/431"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/belzuz.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2803"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2803"},{"taxonomy":"area-de-practica","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/area-de-practica?post=2803"},{"taxonomy":"publicaciones","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/publicaciones?post=2803"},{"taxonomy":"idioma-publicacion","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/idioma-publicacion?post=2803"},{"taxonomy":"areas-practica-publicacciones","embeddable":true,"href":"https:\/\/belzuz.com\/pt\/wp-json\/wp\/v2\/areas-practica-publicacciones?post=2803"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}