Este nuevo escenario presenta retos regulatorios importantes para las compañías aseguradoras, pero también grandes oportunidades de crecimiento e innovación. Desde el departamento de seguros de Belzuz Abogados S.L.P. analizamos las principales cuestiones jurídicas y prácticas que afectan al sector, y cómo un adecuado asesoramiento legal puede marcar la diferencia.
- El marco legal del seguro de viaje y hospitalidad
El punto de partida se encuentra en la Ley 50/1980, de Contrato de Seguro (LCS), que regula los principios esenciales de toda relación aseguradora: buena fe, información clara y obligación de declarar correctamente el riesgo. Aunque el seguro de asistencia en viaje no cuenta con una normativa específica, la jurisprudencia del Tribunal Supremo —como la Sentencia 905/2023, de 7 de junio— ha confirmado que este tipo de pólizas están plenamente amparadas por la LCS y deben cumplir con sus exigencias.
Además, cuando el viaje incluye transporte colectivo, el Real Decreto 1575/1989 establece el denominado Seguro Obligatorio de Viajeros, que cubre daños personales en desplazamientos en medios públicos.
A todo ello se suma la normativa de protección de los consumidores y usuarios, así como la legislación europea sobre seguros (Solvencia II), que imponen altos estándares de transparencia e información precontractual. En un entorno digital, estas obligaciones adquieren especial relevancia: las aseguradoras deben garantizar que el cliente recibe y acepta toda la información esencial antes de contratar la póliza, incluso cuando la contratación se realiza desde un móvil o una plataforma de reservas.
- Los desafíos legales de la digitalización
La contratación y gestión de seguros de viaje en entornos digitales plantea nuevos desafíos que las aseguradoras y plataformas deben afrontar con prudencia jurídica.
Entre los más relevantes destacan:
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- Contratación digital y consentimiento válido.
La suscripción de pólizas a través de aplicaciones, portales o intermediarios en línea requiere asegurar que el consentimiento del cliente sea claro y verificable. Aunque la ley no distingue entre soporte físico o electrónico, la aseguradora debe poder acreditar que el usuario conocía las condiciones, exclusiones y límites de la póliza. La firma electrónica y el registro de aceptación digital se convierten así en herramientas clave.
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- Protección de datos personales.
Los seguros de viaje y hospitalidad manejan información sensible: datos de salud, ubicación o hábitos del viajero. La LOPDGDD y el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) exigen que las aseguradoras obtengan un consentimiento explícito y adopten medidas de seguridad adecuadas. El uso de tecnologías de geolocalización o servicios de teleasistencia médica debe evaluarse cuidadosamente para cumplir con la normativa europea.
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- Coberturas y exclusiones transparentes.
Uno de los conflictos más frecuentes surge cuando el asegurado desconoce los límites de su póliza. En los últimos años, varias sentencias han recordado que la aseguradora está obligada a destacar las cláusulas limitativas del derecho del asegurado y a obtener su aceptación expresa. En la práctica digital, esto implica presentar la información de forma clara, visible y comprensible, sin recurrir a “letras pequeñas” ocultas entre enlaces o menús.
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- Responsabilidad en el entorno de la hospitalidad digital.
Plataformas de alojamiento o economía colaborativa, como Airbnb o Booking, generan nuevos riesgos: cancelaciones, daños a huéspedes, pérdida de equipaje o incluso ciberataques. Estos escenarios abren la puerta a seguros específicos de hospitalidad digital, pero también a la necesidad de delimitar correctamente quién responde en cada caso: la plataforma, el propietario o la aseguradora.
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- Oportunidades para el sector asegurador
Más allá de los retos regulatorios, el entorno digital ofrece enormes posibilidades para las aseguradoras que sepan innovar con respaldo legal adecuado. Algunas de las más destacadas son:
- Microseguros y contratación flexible.
La tecnología permite ofrecer pólizas por días, por trayecto o incluso por tipo de actividad. Este modelo —ya extendido en otros países europeos— facilita que el cliente contrate un seguro de viaje adaptado a su presupuesto y necesidades reales.
- Integración con plataformas de viaje y alojamiento.
Cada vez es más habitual que al reservar un vuelo o un hotel se ofrezca automáticamente un seguro complementario. Este modelo, conocido como embedded insurance, abre nuevas vías de colaboración entre aseguradoras, agencias de viajes y plataformas digitales.
- Asistencia digital y telemedicina.
El desarrollo de servicios de asistencia médica remota o atención 24 h mediante aplicaciones móviles aporta un gran valor añadido. Además de mejorar la experiencia del viajero, estas herramientas reducen costes y agilizan la gestión de siniestros.
- Inteligencia artificial y análisis de datos.
El uso responsable de datos permite a las aseguradoras ajustar tarifas, prever riesgos y detectar fraudes. Eso sí, siempre dentro de los límites legales del RGPD y bajo principios de transparencia y proporcionalidad.
- El papel del asesoramiento jurídico especializado
La convergencia entre tecnología, turismo y seguros requiere un acompañamiento legal sólido. Las aseguradoras deben revisar sus procesos de contratación digital, sus políticas de privacidad y sus condiciones de póliza para garantizar el cumplimiento de la normativa española y europea.
Desde un despacho especializado en derecho de seguros, protección de datos y regulación digital, el apoyo puede centrarse en:
- Revisión legal de pólizas para adaptarlas a la contratación electrónica y a la normativa de consumidores.
- Implantación de protocolos de protección de datos que permitan ofrecer servicios de asistencia o telemedicina de forma segura.
- Defensa en litigios y reclamaciones derivados de exclusiones, cancelaciones o mala praxis en la gestión de siniestros.
- Asesoramiento preventivo y compliance, ayudando a las compañías a convertir la regulación en una ventaja competitiva.
En un mercado cada vez más digital y globalizado, las aseguradoras que cuenten con respaldo jurídico sólido no solo reducirán su exposición a riesgos legales, sino que proyectarán una imagen de confianza, profesionalidad y transparencia ante sus clientes.
Conclusión
La digitalización ha redefinido el concepto de viaje y de hospitalidad, y con ello ha transformado también el mundo del seguro. Las empresas que comprendan esta nueva realidad y se anticipen a sus implicaciones legales estarán mejor preparadas para competir y crecer.
Desde Belzuz Abogados S.L.P. consideramos que, en esta nueva era digital, los seguros de viaje y hospitalidad no solo deben ofrecer protección al viajero, sino también seguridad jurídica a las partes. El equilibrio entre innovación y cumplimiento normativo será la clave del éxito en los próximos años.