El régimen de Autorización de Residencia para la Actividad de Inversión (ARI), comúnmente conocido como Golden Visa, continúa constituyendo en 2026 uno de los principales instrumentos de atracción de inversión extranjera en Portugal. No obstante, resulta fundamental destacar que el régimen ha sido objeto de importantes modificaciones estructurales, especialmente tras la aprobación de la Ley n.º 56/2023, que redefinió el modelo subyacente al programa.
En efecto, la modificación más relevante consistió en la eliminación de las modalidades de inversión inmobiliaria y de transferencia de capitales destinadas a la adquisición de bienes inmuebles, que durante varios años representaron la principal vía de acceso al Golden Visa. Esta reforma refleja un claro cambio de orientación legislativa, pasando el régimen a privilegiar inversiones con mayor impacto económico directo, en particular en los ámbitos de la innovación, la capitalización empresarial, la investigación científica y la valorización del patrimonio cultural.
En este contexto, el Golden Visa en Portugal ha pasado a configurarse como un instrumento más selectivo y estratégico, alejándose de un modelo predominantemente inmobiliario y aproximándose a esquemas internacionales orientados a la captación de inversión cualificada.
En la actualidad, las principales modalidades de inversión elegibles para la obtención de la autorización de residencia en el marco del régimen ARI incluyen, en particular, la suscripción de participaciones en fondos de inversión o fondos de capital riesgo por un importe mínimo de 500.000 euros, siempre que los mismos estén debidamente registrados y orientados a la capitalización de empresas portuguesas. Esta modalidad se ha convertido, en la práctica, en la opción más utilizada por los inversores internacionales, debido a su flexibilidad y diversificación del riesgo.
Asimismo, se mantiene la posibilidad de realizar transferencias de capital por un importe mínimo de 500.000 euros destinadas a actividades de investigación científica desarrolladas por instituciones públicas o privadas integradas en el sistema científico y tecnológico nacional.
Por otro lado, sigue contemplándose la posibilidad de invertir un importe mínimo de 250.000 euros en proyectos de apoyo a la producción artística, así como en la recuperación o conservación del patrimonio cultural nacional, siendo esta una opción particularmente relevante para inversores interesados en iniciativas culturales.
El régimen prevé igualmente la creación de empleo como vía autónoma de acceso, exigiendo con carácter general la creación de al menos 10 puestos de trabajo, pudiendo dicho número reducirse en determinadas circunstancias previstas legalmente, en particular en zonas de baja densidad.
A pesar de la reconfiguración del régimen, se mantienen sus principales ventajas estructurales, que continúan justificando el interés de los inversores extranjeros. Entre ellas, destaca el reducido requisito de permanencia, equivalente a una media de siete días al año, lo que permite una elevada flexibilidad en la gestión de la residencia.
Asimismo, el régimen sigue garantizando la libre circulación en el espacio Schengen, así como la posibilidad de reagrupación familiar, permitiendo que los miembros de la familia del inversor obtengan igualmente autorización de residencia en Portugal.
Cabe señalar igualmente que, transcurridos cinco años, el titular de la autorización de residencia podrá solicitar la residencia permanente o la nacionalidad portuguesa, de conformidad con los requisitos legales aplicables, en particular en lo que respecta a la existencia de un vínculo efectivo con la comunidad nacional.
Desde una perspectiva práctica, la cuestión que se plantea en 2026 se refiere a la evaluación de la atractividad del Golden Visa frente a otras alternativas de residencia disponibles en Portugal. En efecto, regímenes como el visado D7, dirigido a titulares de rentas pasivas, o el visado D8, orientado a trabajadores remotos y nómadas digitales, han adquirido una creciente relevancia, especialmente entre aquellos perfiles que no desean realizar inversiones de elevado importe.
Paralelamente, la interacción entre el Golden Visa y los regímenes fiscales aplicables en Portugal, en particular el nuevo Incentivo Fiscal a la Investigación Científica e Innovación (IFICI), resulta esencial para definir una estrategia integrada de residencia y planificación fiscal.
En consecuencia, la decisión de acogerse al Golden Visa debe basarse en un análisis caso por caso, que tenga en cuenta no solo los requisitos legales del régimen, sino también el perfil del inversor, la naturaleza de la inversión prevista y las implicaciones fiscales asociadas.
En conclusión, el Golden Visa en Portugal continúa representando en 2026 una vía válida y competitiva de acceso a la residencia europea, aunque sustancialmente distinta de la configuración que presentaba en el pasado. El régimen se ha vuelto más exigente y orientado a la inversión productiva, manteniendo, no obstante, ventajas relevantes para inversores que buscan movilidad internacional, diversificación de activos y acceso al mercado europeo.
El Departamento de Derecho Fiscal de Belzuz Abogados, S.L.P. – Sucursal en Portugal cuenta con una amplia experiencia en el asesoramiento a inversores internacionales, proporcionando un análisis integral de las implicaciones jurídicas y fiscales asociadas a la obtención de residencia en Portugal, incluyendo el encuadramiento en el régimen Golden Visa y su interacción con los regímenes fiscales aplicables.